CACHONDA
Es viernes, y el cuerpo lo sabe…
-¡Imbécil! no se te ocurra volverme a marcar ¡Lárgate con esa gata nalgas miadas y no vuelvas a llamar!
Cuelgo.
Estoy que aviento lumbre por los ojos. Acabo de cortar al tóxico (otra vez) porque lo descubrí sexteando con la “nadaquever” pinche mentiroso, eso me pasa por fijarme en puro chacal, pero qué le vamos a hacer, yo soy así, me gustan los malotes reggaetoneros, de esos que cuando cogen te jalan el pelo.
Suspiro.
En fin, igual este vato ya me estaba dando hueva.
Afuera llueve y es de noche. Me encuentro tirada sobre mi cama en ropita interior, tomándome una Heineken y viendo “Juego de Tronos” mientras navego en Tinder hasta que poco a poco se me va olvidando el cacas.
Buuuuuuzzzzz, buuuuuuzzzzz
Suena en mi teléfono un número desconocido. Y ajá, yo soy la tonta que siempre contesta porque pienso que tal vez me anunciarán que he ganado el premio de un concurso en el que no participé.
-¿Hola?
-¿Señorita Solange? pregunta una voz de hombre; pero de hombre-hombre, de macho camacho como los que me gustan.
De repente me palpita la vulvita.
-¿Si? ella habla.
-Así te quería agarrar hija de la chingada, escúchame bien.
-¿Quién…?
-Cállate perra y escucha porque no lo voy a repetir dos veces.
Me callo
y noto que me asusta
pero me gusta.
-Somos del cartel de Los Malillas.
-¿Qué?
-Que te calles pendeja, es un cartel nuevo que todavía no suena tanto pero… el caso es que te tenemos vigilada.
-Oh…
Volteo hacia la ventana donde cae la lluvia y me excito al imaginarme que un par de ojos me vigilan mientras estoy en calzones sobre mi cama.
-Pon atención puta y anota este número de cuenta, vas a transferirnos ahorita mismo cien mil pesos o si no, voy por ti y te dejo tiesa.
-¿Tiesa?
-Si, osea, muerta, fría, balaceada, llena de agujeros.
-¿Agujeros?
Me voy erotizando con la voz de aquel sujeto que no conozco, pero adivino que se parece a Maluma. Me gusta el plan. El Maluma con voz de locutor ha dicho algo sobre agujeros y dejármela caer bien tiesa, o al menos es lo único que mi mente aturdida y caliente alcanzó a registrar.
Ya estoy toda mojada y no precisamente por la lluvia; ardo por dentro, me chupo un par de dedos y me toco tantito por debajo del calzón.
Me aclaro la garganta y continúo la conversación con el chacal de voz sexy que me quiere extorsionar:
-Entiendo. Osea que no tengo escapatoria ¿verdad?
Lo digo mientras me muerdo un labio y me sigo frotando por debajo de las bragas como viejo mañoso.
-No pendeja, apunta el número de cuenta que no tengo todo el día.
-Espera, espera, yo sé que es una extorsión pero es que ocupo saber ¿qué me vas a hacer si no te pago?
Silencio.
-Ah…. pos… ir a tu casa y este… amarrarte, azotarte, no sé, cosas.
-¿Azotarme? oye pero ¿si vas a venir tú? ¿Qué tan grandes son tus manos?
-¿Qué?
Masajeo mi clítoris, le meto turbo al movimiento, mis dedos entran y salen de mi vagina aceleradamente.
-Es que ocupo que me ahorques poquito y luego…
-A ver, señorita…
Gimo.
-Que me digas cosas sucias.
Carraspea.
-Hablo en serio.
-Yo también hablo en serio; yo sé que estás haciendo tu trabajo y sí te voy a pagar, pero antes háblame tantito feo.
Acelero mis dedos aún más, estoy por correrme y comienzo a gemir con más ganas.
Cuelga.
Estallo.
Miro al teléfono y me encojo de hombros. Pendejo.
Acto seguido llamo para que me envíen un policía. El poli llega antes de lo esperado, ni tiempo me da de ponerme los jeans, así que abro sudada y en calzones.
Lo primero que veo son sus brazos que, de tan fuertes, parece que van a reventar las mangas de su camisa en cualquier momento. Luego me muestra su macana y yo pongo cara de sorpresa y me vuelvo a mojar. Dios, de seguir así, esta noche voy a terminar deshidratada.
Lo invito a pasar y de inmediato me declaro culpable.
Dice que merezco un castigo y me muestra unas esposas de terciopelo.
Sonrío.
Sonríe.
Me muerdo los labios mientras le muestro las muñecas.
Me dice que he sido una niña mala y que ahora estaré presa en mi habitación hasta el domingo.


Dios, solo pude pensar en el meme de: “estoy excitado, poncho”, jajaja. Buenísimo, me encanta!!
Santo Dios, lo mejor que he leido y escuchado esta semana. 🤣🤣🤣